Abril 3, 2025

Gertrudis Fuenzalida Pérez

Mis primeros años de servicio en educación partieron en la década de los 80`.

Después de salir de cuarto medio de la Escuela Técnica Femenina Galvarino de San Ramón, en Santiago, como: Técnico en Educación Parvularia y destacada como mejor alumna de ocho cursos de la especialidad de Párvulo. Realicé mi práctica profesional en “Jardín Infantil Los Magnolios” de la JUNJI. Luego, pasé a formar parte de la planta de dicho jardín infantil. Experiencia importantísima de mi vida laboral, ya que fueron mis primeros niños y niñas a los que entregué por largo tiempo mi dedicación: cantando, jugando, aseando, enseñando y compartiendo sus penitas y alegrías.  Pasado algunos años, me retiré para el matrimonio y dedicación a mis dos pequeños hijos.

Con el tiempo, retomé mi profesión en el “Jardín Infantil Particular Arrullo”, en la comuna de La Florida. Luego, formé mi propio jardín infantil, con dos profesionales que trabajaban en él: educadora y asistente de párvulos. Tres años de duración y de maravillosas experiencias con los niños y niñas donde padres, madres, abuelitas, etc. muy agradecidos por el tipo de servicio entregado, un ambiente realmente familiar. Dando fin al “Jardín Infantil Tía Patty” por diciembre del año 1997

Luego ingresé como técnica parvularia en la escuela particular subvencionada Master`s College, comuna de La Florida, Región Metropolitana, y se me asignó como asistente de aula en los Primeros Básicos. Luego asumo como Inspectora de Patio, recepcionista, etc. Entre tanto, trabajaba y estudiaba en la Universidad de Los Lagos. Así, obtuve mi título de Profesora de Enseñanza General Básica y Licenciatura, con Distinción Unánime.  En jornada alterna, la directora de la escuela, “Alberth Schweitzer”, pidió mi habilitación como profesora, con tres semestres de estudio en la universidad, para lo cual fue muy gratificante para mí, ya que tenía la experiencia de docencia, pero no los cinco semestres universitarios, con los que se habilitaba para ejercer la docencia, en esos años.

Al terminar mis estudios superiores, seguí trabajando de docente en la escuela “Master`s College”, ejerciendo como profesora de Lenguaje y Comunicación, Artes Visuales y Educación Tecnológica, Realicé hice un Magister en Educación con Mención en Política y Gestión Educacional, Aprobación con Distinción.        

Permanecí ocho años en el “Master`s College. Luego trabajé en una escuela de Puente Alto, en Santiago, posteriormente en una Escuela de la Pintana por dos años (Alberto Magno), San Bernardo, por tres años (Kimkelen), perteneciendo al equipo “ELE” del Plan de Apoyo Compartido.

Formé mi taller de “Bordados y Creaciones Patty”, para trabajar de manera independiente (2012). 

Así, por el año 2013, 16 de marzo me vine a vivir con mi familia a la Comuna de Los Álamos en busca de trabajo. Desde ese mismo día comenzaron los reemplazos en varias escuelas de Lebu, siendo mi primer reemplazo, en esta escuela en que me desempeño hoy: “ESCUELA GUILLERMO RODRÍGUEZ RIOBO”.  

Continuando los reemplazos en otros establecimientos educacionales, como: Rebeca Castro, La Fortuna, Arturo Ebensperguer (primera experiencia de clases hechas en contacto con la naturaleza

En el mes de mayo del 2016, se me envía a reemplazar a la profesora Guissela Rodríguez, de nuestra escuela, como profesora de Historia, Geografía y Ciencias Sociales. Llegó el día de su jubilación y se me consideró para que ocupe su lugar hasta el día de hoy, es decir hace ya casi cinco años.  

Hoy tengo la jefatura del Segundo Año Básico, además, de Ciencias e Historia a Séptimo y Octavo Básico, aunque debido a la pandemia actual del Coronavirus/19, ha sido una experiencia de docencia jamás vivida, donde estudiantes y apoderados, especialmente, han tenido que esforzarse para apoyar a sus hijos e hijas, pues educación a distancia y sin recursos aptos para ello, es más complicado el aprendizaje.

Mis sueños de vivir en el sur y haciendo clases, se cumple, aunque felizmente, no eran esos niños que en mi mente asistían a la escuela a pie pelado caminando largos trayectos para reunirse con sus compañeros y profesora, sufriendo por las inclemencias del tiempo.

Espero, al jubilar en marzo del 2022, poder agradecer a toda la comunidad educativa por haber confiado en mi persona en el proceso de enseñanza-aprendizaje de sus hijos e hijas.